ESTAS EN MIS MANOS, Y SÉ ADONDE TE LLEVO.

Hija, me encanta cuando sientes que eres "nada" de "poca importancia", cuando físicamente te sientes débil y postrada vienes hacia Mi. No tengas miedo de nada. Yo soy tu remedio, tu socorro y tu fuerza. Estas en mis manos, y Sé adonde te llevo.

Te guío a través de la humillación. Acéptalo con amor y confianza. Es el mejor regalo que puedo darte. Incluso y especialmente si es amargo. Trae tantos elementos de fecundidad espiritual que si vieras las cosas como yo, no querrías ser menos humillada. ¡Si tan solo supieras lo que aportas a través de tus humillaciones unidas a las Mías! La gran obra de amor se lleva a cabo a través de muchos sufrimientos, humillaciones y ofrecimientos de caridad. ¡Todo lo demás es a menudo ilusorio y falso! Cuánto tiempo se pierde, cuántos dolores se desperdician, cuántos trabajos son completamente inútiles, ya que están envenenados por el gusano del orgullo o la vanidad.




(Libro:Cuando el Señor habla al corazón)
Viernes, 05 de Julio del 2019

4 comentarios:

dijo...

Esa confianza confiada, nos cuesta ¿verdad?. Sorprendente pero es así y el Señor es paciente con nuestros miedos y nos espera en la Cruz, en el Sagrario, en Su Sacrificio. Abrazos fraternos.

María C. dijo...

Todo lo que signifique morir a uno mismo, cuesta. Mas al final, si permitimos al Señor cincele, habrá nueva vida. Y si que es paciente, nuestro Jesús. Muy muy paciente...

Muchas gracias, hermano. También abrazos fraternos.

Trini Altea dijo...

Me ha gustado visitarte. Buen fin de semana

Marian dijo...

Saber que todo cuanto sucede en mi vida, es obra de Su amor,
me da paz, lo acepto con tranquilidad, amando...

Mi vida la ofrecí totalmente a Jesucristo,¡Que temer!
El pule mi vida, según Sus designios...

Gracias Señor por todo Tu Inmenso Amor.

Un abrazo Eugenie. Dios te bendiga hermana.