CONTEMPLO TU MORADA

DESDE este valle de lágrimas, fija continuamente tu mirada hacia Dios, esperando siempre el momento en que te unirás a Él en el cielo. A menudo contempla el cielo y exclama fervientemente: ¡Qué hermosa morada hay arriba! ¡Está destinada para nosotros! Suspira ansiosamente después de su poderío. A veces di, mientras tus ojos están húmedos de lágrimas: nada en este mundo me agrada; ya no me importa nada más que mi Dios. Sí, espero, sí, deseo poseerlo, y espero por la misericordia de Dios, a través de los méritos de la Pasión de mi Salvador y los dolores de mi buena Madre, la Virgen María.




~San Pablo de la Cruz~
Lunes, 16 de Septiembre del 2019

2 comentarios:

Peregrino dijo...

Nuestra patria celestial, por ella suspiramos los desterrados hijos de Eva. Dios la bendiga.

Marian dijo...

Si hermana, solo Dios, nuestros fijos en El.

Nada te turbe, nada te espante, solo Dios basta.

Un fuerte abrazo.Dios te bendiga siempre.!!