JESÚS MÍO, REY Y CENTRO DE TODOS LOS CORAZONES

"Por esto fue herido tu Corazón, para que por la herida visible viéramos la herida invisible del Amor"




(San Buenaventura)
Jueves, 27 de Junio del 2019

¡SEÑOR YO CREO QUE TÚ ERES EL PAN VIVO BAJADO DEL CIELO!

“El pan de los ángeles, el pan del hombre en camino, el verdadero pan de los hijos de Dios”

Dios todopoderoso y eterno, heme aquí, acercándome al sacramento de vuestro Hijo único, nuestro Señor Jesucristo. Enfermo como estoy, vengo al médico de quien depende mi vida; sucio, a la fuente de la misericordia; ciego, al hogar de la luz eterna; pobre y desprovisto de todo, al dueño del cielo y de la tierra. Imploro, pues, tu misericordia, tu inagotable generosidad, a fin de que te dignes curar mis enfermedades, lavar mis suciedades, iluminar mi ceguera, cubrir mi desnudez; y que así pueda yo recibir el pan de los ángeles (sl 77,25), al Rey de reyes, al Señor de los señores (1Tm 6,15), con toda reverencia y humildad, toda mi contrición y devoción, toda la pureza de mi fe, toda la firmeza de mis propósitos y la rectitud de intención que requiere la salvación de mi alma.

Dame, te lo ruego, no recibir simplemente el sacramento de tu Cuerpo y de tu Sangre, sino toda la fuerza y eficacia del sacramento. Oh Dios, lleno de dulzura, concédeme recibir de tal modo el Cuerpo de tu Hijo único, nuestro Señor Jesucristo, este cuerpo material que él recibió de la Virgen María, que merezca ser incorporado a su Cuerpo místico y contado entre sus miembros. Padre lleno de amor, concédeme que este Hijo muy amado que me preparo a recibir ahora bajo el velo que conviene a mi estado de viajero, pueda un día contemplar a cara descubierta y por la eternidad, a él que, siendo Dios, vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo por los siglos de los siglos. Amén.




(Corpus Christi)
Domingo, 23 de Junio del 2019

SOMOS MORADA DE LA FELICIDAD DIVINA

No busques a Dios ni en un lugar ni en el espacio. Cierra los ojos del cuerpo, abre los ojos del alma, ata tu Imaginación y baja dentro de ti mismo: estas en el Tres veces Santo de los Santos, en donde habita la Santísima Trinidad.

¡Oh almas criadas para estas grandezas y para ellas llamadas!, ¿qué hacéis?, ¿en qué os entretenéis? Vuestras pretensiones son bajezas y vuestras posesiones miserias. ¡Oh miserable ceguera de los ojos de vuestra alma, pues para tanta luz estáis ciegos, y para tan grandes voces sordos, no viendo que, en tanto que buscáis grandezas y gloria, os quedáis miserables y bajos, de tantos bienes, hechos ignorantes e indignos.! (San Juan de la Cruz)

En el instante de tu Bautismo has quedado hecho templo de Dios: «Yo te bautizo en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo». En el acto, «el amor de Dios fue derramado en tu corazón por el Espíritu Santo que te fue dado» (Rom 5, 5), y se realizó la promesa de Jesús: «Si alguno me ama, esto es, si tiene la caridad, si se halla en estado de gracia, guardará mi Palabra, y mi Padre le amará, y vendremos a él y haremos Morada en él.» (Juan 14,23)




Solemnidad de la Santísima Trinidad.
Domingo, 16 de Junio del 2019

¡EL ESPÍRITU DEL SEÑOR LLENA EL UNIVERSO! ¡ALELUYA!

¡Oh cuán bueno y cuán suave es, Señor, tu Espíritu que habita en nosotros! Aleluya.


El mundo brilla de alegría.
Se renueva la faz de la tierra,
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.

Esta es la hora
en que rompe el Espíritu
el techo de la tierra,
y una lengua de fuego innumerable
purifica, renueva, enciende, alegra
las entrañas del mundo.

Esta es la fuerza
que pone en pie a la iglesia
en medio de las plazas
y levanta testigos en el pueblo,
para hablar con palabras como
espadas delante de los jueces.

Llama profunda,
que escrutas e iluminas
el corazón del hombre:
restablece la fe con tu noticia,
y el amor ponga en vela la esperanza,
hasta que el Señor vuelva.


(Domingo de Pentecostés) 09 de Junio del 2019