¡TÚ ERES EL MESÍAS, EL HIJO DEL DIOS VIVO!

Jesús busca la comunión entre el cielo y la tierra, entre el Padre Celestial y nosotros; hijos de la Iglesia. Por eso es necesario orar mucho; orar, y amar a la Iglesia. Ahora la Iglesia está sufriendo mucho y necesita apóstoles que, al amar la comunión, al testimoniar y dar, muestren los caminos de Dios; necesita apóstoles, que viviendo la Eucaristía con el corazón, realicen grades obras.

La Iglesia, ha sido perseguida y traicionada desde sus inicios, pero ha crecido día a día. Es indestructible, porque Jesús le ha dado un corazón: LA EUCARISTÍA. La luz de su Resurrección ha brillado y brillará sobre ella. Por eso, no debemos temer y orar mucho por nuestros pastores: para que tengan la fuerza y el amor de ser puentes de salvación.




*La Fiesta de San Pedro y San Pablo
Viernes, 29 de Junio del 2018

4 comentarios:

Marian dijo...

Si, orar mucho, y hacer penitencia por ella, para que sus pastores sean
santos. Ellos son elegidos y muy amados de Dios.

Yo te doy gracias Señor por haberme hecho hija de Tu Iglesia, Cuerpo
Santo Tuyo que es...

¡Gracias hermana! Un fuerte abrazo.

carmen estany dijo...

Hoy festividad de san Pedro y san Pablo.Podemos pedir a estos grandes santos intercedan por los sacerdotes, ya que todos están expuestos a mil peligros.
En mi corazón llevo al sacerdote de nuestra parroquia,rezo por él y ofrezco pequeños sacrificios para que Jesús le guarde y le ayude a ser santo.
Muchas gracias por sus hermosas reflexiones,son alimento para nuestra alma tan débil. Gracias a ustedes la Iglesia tiene vida y va creciendo.Son una bendición de Dios.
Un abrazo, y muy agradecida

María C. dijo...

Gracias también a ti, Marian. Oremos mucho y hagamos penitencia.
Un abrazo con cariño.




Querida, Carmen:

Muchas gracias a ti, pero ¿sabes? Lo que tú haces con tu oración y sacrificios es también mucho muy valioso. Tú también eres hija de la Iglesia.

Es importante, comenzar a tomar conciencia sobre tu rol dentro de ella. Que de hecho, ya lo haces. La familia es una Iglesia domestica, y tú tienes una.

En la familia se vive la comunión de personas, al igual que Dios Trino y se vive el amor porque por encima de todo se sabe perdonar y entregarse por el otro. Es en las familias como la tuya, donde nacen y se forman las vocaciones. En donde se engendran los hijos y nietos para el cielo...

Y por eso, sigue así, sigue al frente como un soldado, sin bajar guardia querida Carmen.

Un fuerte abrazo, hermana.



Rayén dijo...

Jesús es el puente entre el cielo y la tierra, es quién nos muestra el camino hacia el Padre, el retorno.
Abrazos.